CAT-Q en autismo: qué evalúa y cómo interpretar sus tres dimensiones
El CAT-Q permite estudiar algo que muchas pruebas observacionales pueden no mostrar por completo: cuánto esfuerzo realiza una persona para compensar, ocultar o adaptar sus características durante las interacciones sociales.
Una persona puede mantener contacto ocular.
Puede conversar con soltura.
Puede trabajar, estudiar, tener amistades y parecer socialmente competente.
Y, aun así, necesitar observar, ensayar, copiar, controlar y ajustar de forma constante su comportamiento para conseguirlo.
El CAT-Q no pregunta únicamente qué se ve desde fuera. Intenta aproximarse a las estrategias que la persona utiliza para que determinadas dificultades resulten menos visibles.
Ese cambio de perspectiva es precisamente lo que convierte al Camouflaging Autistic Traits Questionnaire (CAT-Q) en una herramienta particularmente interesante dentro de la evaluación del camuflaje autista.
En una evaluación de TEA 1 es importante estudiar tanto la conducta observable como las estrategias utilizadas para sostenerla. El CAT-Q puede aportar información especialmente valiosa sobre ese segundo nivel.
Qué es el CAT-Q
El CAT-Q fue desarrollado por Laura Hull y colaboradores para disponer de una medida de autoinforme específicamente centrada en el camuflaje social relacionado con características autistas.
El estudio original incluyó 354 adultos autistas y 478 adultos no autistas y dio lugar a una estructura de 25 ítems distribuidos en tres dimensiones.
Compensación
Estrategias activas utilizadas para superar o rodear dificultades sociales.
Enmascaramiento
Conductas dirigidas a ocultar características o mostrar una presentación socialmente más esperada.
Asimilación
Esfuerzos destinados a encajar, integrarse o manejar situaciones sociales aunque internamente exista desconexión o incomodidad.
Las respuestas se realizan mediante una escala tipo Likert y permiten obtener una puntuación global y puntuaciones diferenciadas por dimensiones.
La puntuación total indica cuánto camuflaje se informa. Las subescalas ayudan a comprender cómo se construye ese camuflaje.
Por qué interesa separar las tres dimensiones
Dos personas pueden obtener resultados globales parecidos y utilizar estrategias completamente diferentes.
Una puede compensar muchísimo, aprendiendo reglas sociales de forma explícita.
Otra puede comprender razonablemente la situación, pero dedicar muchos recursos a ocultar movimientos, expresiones o necesidades sensoriales.
Otra puede experimentar principalmente una intensa necesidad de adaptarse al grupo aunque sienta que está interpretando un papel.
La cifra total no permite distinguir bien esos mecanismos.
La compensación implica utilizar recursos conscientes o aprendidos para superar una dificultad.
Puede incluir:
- ensayar conversaciones;
- memorizar respuestas;
- observar cómo se relacionan otras personas;
- copiar lenguaje corporal;
- aprender reglas sociales explícitas;
- preparar llamadas telefónicas;
- analizar después qué funcionó y qué no.
Ejemplo: antes de entrar en una reunión una persona piensa quién estará, qué preguntas puede hacer, cuándo debería intervenir y cómo cerrar la conversación. Durante la reunión parece espontánea. La espontaneidad observable está sostenida por una preparación previa considerable.
Hemos desarrollado esta dimensión en profundidad en qué es la compensación en el autismo.
Enmascaramiento: hacer menos visible una característica
El enmascaramiento hace referencia a estrategias destinadas a modificar la presentación externa.
Puede incluir:
- forzar contacto ocular;
- controlar expresiones faciales;
- ocultar movimientos repetitivos;
- evitar hablar de intereses intensos;
- disimular saturación sensorial;
- sonreír o asentir para no mostrar confusión.
El objetivo funcional no es necesariamente comprender mejor la situación, sino mostrar hacia fuera una conducta considerada más aceptable o esperada.
En cómo se manifiesta el enmascaramiento autista en las mujeres desarrollamos esta dimensión y su especial relevancia en evaluaciones femeninas.
Asimilación: encajar aunque internamente la experiencia sea otra
La asimilación se relaciona con la experiencia de intentar formar parte de un entorno social.
Puede aparecer como:
- sensación de interpretar un personaje;
- cambiar mucho según el grupo;
- necesitar una persona de referencia;
- sentirse diferente incluso estando integrada;
- evitar situaciones donde resulte difícil encajar;
- necesitar una recuperación intensa después de socializar.
Una persona puede estar socialmente integrada y no experimentar internamente una verdadera sensación de pertenencia.
Esta dimensión está desarrollada específicamente en qué es la asimilación en el autismo.
Un mismo CAT-Q puede esconder perfiles muy diferentes
| Perfil ilustrativo | Compensación | Enmascaramiento | Asimilación | Lectura funcional |
|---|---|---|---|---|
| A | Muy alta | Media | Media | Gran dependencia de reglas y aprendizaje explícito para desenvolverse. |
| B | Media | Muy alta | Alta | Control intenso de la presentación externa y necesidad de encajar. |
| C | Alta | Alta | Muy alta | Combina resolución estratégica, ocultación y una fuerte experiencia de adaptación social. |
Estos perfiles son ilustrativos. No constituyen categorías oficiales ni puntos de corte.
CAT-Q-ES: ya existe una adaptación cultural para España
Este punto es especialmente importante.
La adaptación española del CAT-Q ha sido desarrollada específicamente para población de España, no como una mera traducción literal, sino mediante un proceso de traducción, retrotraducción, revisión lingüística y participación de personas autistas para detectar problemas de comprensión.
El estudio psicométrico incluyó 490 participantes: 379 personas no autistas y 111 personas autistas.
La versión española mostró una consistencia interna elevada para la escala global y resultados adecuados o buenos en sus tres subescalas.
La relevancia práctica es clara: actualmente disponemos de una versión culturalmente adaptada al español de España que permite valorar camuflaje con mayor rigor que una traducción informal del cuestionario original.
Qué evalúa realmente el CAT-Q
El CAT-Q evalúa camuflaje autoinformado.
No mide directamente:
- reciprocidad social completa;
- rigidez;
- intereses restringidos;
- perfil sensorial;
- comunicación no verbal en observación directa;
- historia evolutiva;
- criterios diagnósticos completos de autismo.
Esto parece obvio, pero es esencial para evitar utilizarlo de forma incorrecta.
Una puntuación elevada en CAT-Q no equivale a un diagnóstico de autismo.
Por qué una persona no autista también puede puntuar alto
El camuflaje social no es exclusivo del autismo.
Personas no autistas pueden:
- ensayar conversaciones;
- controlar su expresión;
- copiar estilos sociales;
- intentar encajar;
- modificar su comportamiento por ansiedad social;
- adaptarse intensamente para evitar rechazo.
Investigaciones recientes en población general han confirmado que el camuflaje puede entenderse también como una estrategia social distribuida en un continuo.
Lo que cambia clínicamente es con qué otras características aparece, desde cuándo, qué dificultad intenta compensar y qué relación mantiene con el resto del perfil.
¿Un CAT-Q alto significa autismo?
No. Significa que la persona informa de estrategias de camuflaje. Para saber qué significado tienen es necesario integrarlas con historia evolutiva, comunicación social, flexibilidad, perfil sensorial y observación clínica.
Por qué es especialmente interesante en TEA nivel 1
En TEA 1, el funcionamiento observable puede parecer mucho más competente de lo que cabría esperar si sólo pensamos en una imagen clásica del autismo.
La persona puede:
- mantener conversaciones;
- tener amistades;
- trabajar;
- estudiar;
- mantener contacto ocular;
- manejar situaciones sociales habituales.
Sin embargo, esa competencia puede estar sostenida por:
- aprendizaje explícito;
- monitorización constante;
- preparación previa;
- imitación;
- control corporal;
- adaptación continua.
El CAT-Q puede ayudar a detectar la distancia entre “puedo hacerlo” y “me resulta espontáneo hacerlo”.
Por qué puede resultar especialmente relevante en mujeres
La literatura sobre camuflaje ha encontrado repetidamente diferencias de grupo entre mujeres y hombres autistas.
Un metaanálisis publicado en 2025 encontró puntuaciones de camuflaje consistentemente superiores en mujeres autistas frente a hombres autistas.
Pero esto debe interpretarse correctamente.
El camuflaje no es femenino por definición. Los hombres autistas también compensan, enmascaran y asimilan. Las diferencias son tendencias estadísticas de grupo, no reglas individuales.
Además, un metaanálisis de 2026 que reunió 50 estudios y 16.895 participantes encontró una asociación moderada entre rasgos autistas y camuflaje en ambos sexos.
La importancia del CAT-Q en mujeres radica en que puede hacer visibles estrategias que contribuyen a que determinadas características sean menos evidentes durante una evaluación breve.
El problema de interpretar sólo la puntuación total
Imaginemos dos personas con una puntuación total similar.
En la primera predomina la compensación.
En la segunda predomina la asimilación.
Aunque el total sea parecido, la experiencia funcional puede ser muy diferente.
Por eso conviene analizar:
El número necesita ejemplos
Una puntuación adquiere mucho más valor cuando preguntamos:
- ¿qué haces exactamente?
- ¿en qué situaciones?
- ¿desde cuándo?
- ¿con quién?
- ¿qué ocurre si no utilizas esa estrategia?
- ¿qué coste tiene?
- ¿qué pasa después?
Dos personas pueden puntuar alto en compensación. Una utiliza pequeños guiones en llamadas telefónicas. Otra necesita preparar casi todas sus interacciones profesionales y repasar después cada conversación durante horas.
La puntuación identifica la dimensión. La entrevista explica su impacto.
El camuflaje puede relacionarse con ansiedad social, miedo a evaluación negativa y autoconciencia pública.
Esto genera una dificultad interpretativa importante.
Una persona puede adaptar su comportamiento porque:
- necesita compensar dificultades sociales propias del TEA;
- teme ser juzgada;
- ha aprendido a evitar rechazo;
- presenta ansiedad social;
- se combinan varias de estas variables.
Un estudio factorial reciente encontró que la mayoría de los ítems del CAT-Q se agrupaban de forma diferenciada respecto a medidas de ansiedad social y características sociales autistas, aunque algunos ítems mostraban cierto solapamiento.
Por eso el CAT-Q aporta información específica, pero no elimina la necesidad de diagnóstico diferencial.
Camuflaje y salud mental
Los metaanálisis disponibles encuentran asociaciones entre mayor camuflaje y peor bienestar psicológico, junto con mayor ansiedad, depresión y ansiedad social en distintos estudios.
Eso no permite concluir que camuflar produzca automáticamente esos problemas.
La relación puede estar influida por:
- rechazo social previo;
- estigma;
- necesidad de adaptación;
- sobrecarga;
- ansiedad preexistente;
- dificultades para expresar necesidades.
Pero sí indica que el coste funcional del camuflaje merece ser explorado.
Cuando el CAT-Q explica algo que la observación no mostró
Durante una evaluación, una mujer mantiene una conversación fluida, mira al profesional, responde con humor y aparentemente maneja bien los turnos.
En el CAT-Q aparece una compensación muy elevada.
Durante la entrevista explica que ha preparado los temas que probablemente aparecerían, que controla deliberadamente cuánto tiempo mira a los ojos y que lleva años estudiando cómo formular preguntas para no monopolizar las conversaciones.
La observación no era falsa.
Realmente se estaba relacionando bien.
Pero el CAT-Q ha ayudado a mostrar el proceso utilizado para conseguir ese resultado.
Qué no debería hacerse con el CAT-Q
- No utilizarlo como prueba única para diagnosticar TEA.
- No convertir una puntuación alta en prueba de autismo.
- No interpretar una puntuación baja como exclusión del autismo.
- No analizar únicamente el total sin revisar las subescalas.
- No olvidar el contexto cultural y vital.
- No sustituir la entrevista clínica por el cuestionario.
Qué debería acompañar al CAT-Q
Una interpretación adecuada debe integrarse con:
- historia evolutiva;
- comunicación y reciprocidad social;
- rigidez y flexibilidad;
- intereses;
- perfil sensorial;
- funcionamiento ejecutivo;
- amistades y relaciones;
- funcionamiento académico o laboral;
- observación clínica;
- otras herramientas específicas de evaluación.
En la evaluación de autismo en TEA Madrid el objetivo es precisamente integrar esas fuentes y comprender el perfil completo.
CAT-Q y adolescencia
El cuestionario original se desarrolló en adultos, pero la investigación sobre camuflaje en adolescentes ha crecido de forma importante.
En 2026 se publicó una evaluación psicométrica alemana del CAT-Q en adolescentes autistas y no autistas, confirmando de nuevo una estructura de tres factores.
Además, investigaciones previas ya habían estudiado el camuflaje autoinformado en adolescentes de 13 a 18 años.
Esto resulta especialmente relevante porque la adolescencia aumenta enormemente la complejidad de las relaciones sociales y puede incrementar la necesidad de estrategias compensatorias.
Existe también una versión abreviada
En 2024 se publicó la validación del CATQ-SF, una versión corta desarrollada para facilitar la medición del camuflaje cuando resulta conveniente reducir la carga del cuestionario.
Esto amplía las posibilidades de investigación y cribado funcional, aunque la selección de una versión debe responder al objetivo concreto de la evaluación.
Una herramienta para comprender, no para etiquetar
El mayor valor del CAT-Q aparece cuando se utiliza para responder preguntas como:
- ¿cómo consigue desenvolverse socialmente?
- ¿qué estrategias ha aprendido?
- ¿qué oculta o controla?
- ¿cuánto necesita adaptarse para encajar?
- ¿qué coste tiene mantener ese funcionamiento?
- ¿en qué situaciones deja de funcionar la estrategia?
El CAT-Q no debería utilizarse para preguntar únicamente “cuánto camufla”, sino para comprender qué hace la persona para que su funcionamiento parezca más sencillo de lo que realmente es.
TEA · El Podcast de Autismo
En El Podcast de Autismo – TEA desarrollamos cuestiones relacionadas con masking, comunicación, interacción social y evaluación funcional. El episodio dedicado al masking complementa especialmente bien la interpretación del CAT-Q.
Puedes consultar el resto de podcasts de Juan José Millán en JuanJoséMillán.es/podcast.
Libros de Juan José Millán
La evaluación del autismo exige integrar diagnóstico, funcionamiento cotidiano, procesos cognitivos y variables que muchas veces no son visibles durante una observación breve. Puedes consultar mis publicaciones sobre neurodesarrollo y evaluación en la página de libros.
Ver librosLa idea que conviene recordar
El CAT-Q mide estrategias de camuflaje. No mide autismo.
Utilizado correctamente, puede añadir una capa de información que resulta difícil obtener mediante observación aislada.
Permite entender que una conducta social competente puede ser real y, al mismo tiempo, estar sostenida por un enorme trabajo cognitivo y emocional.
Y ésa es precisamente la información que permite pasar de una evaluación centrada en «parece o no parece autista» a una evaluación centrada en cómo funciona realmente la persona.
¿Quieres una evaluación que estudie también el camuflaje?
En TEA Madrid realizamos evaluaciones en infancia, adolescencia y edad adulta integrando historia evolutiva, comunicación social, perfil sensorial, rigidez, observación y estrategias de compensación, enmascaramiento y asimilación.
Bibliografía citada
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